El otro yo

Mi foto
Ese soy yo y vivo dentro de una mofeta.

13.5.12

http://www.youtube.com/watch?v=A4i9Bya4Ebw&feature=related

9.5.12

-Señor Søren K..., qué es para usted la vida? -Es esa cosa que pasa mientras intentas pronunciar mi apellido correctamente. Es Kierkegaard, ¡capullo!

8.5.12

- Señor Joyce, que es para usted la vida? - ¡Mi real culo irlandés!
Escrito des de mi Galaxy Note.
-Señor Proust, ¿que es para usted la vida? -Pues es esa cosa que pasa mientras comes una magdalena.
Escrito desde mi Galaxy Note

27.4.12

Yo


Fui Celestino quinientos años, por lo menos, allá en mi Cuba amada, perseguido por toda una horda de mafiosos, de literatos de mierda, de yonquis, y harto de todo este asunto me reconvertí en gato, así sin más, pase a ser Fortunato de la noche a la mañana y ya nadie me reconocía... el problema era que ni yo mismo a veces me reconocía; viví algún tiempo más en la isla, merodee por ella sin ton ni son hasta que me vine a vivir aquí, en Marakech. Un gran cambio.
Mi vida en unas pocas lineas.
Mi vida resumida.
Súper resumida.
Escribí por un tiempo. Deje de ser Celestino por ello, por culpa de la horda de literatos de mierda que me perseguían, liderados por Lima.
Me encontré a Lima y ante mi sorpresa me dijo que se olvidaría de mi. A la mañana siguiente me desperté metamorfoseado en Fortunato. Fyc para los gatos de la región.
Fyc para los gatos despellejados de esta ciudad roja.

26.4.12

Si


Ayer por primera vez en seis meses tuve ganas de escribir una novela, o un retazo de ella, o lo que sea pero contar que tengo ganas de ello, de salir de mi escondite, de volver a mi país, de ser yo otra vez. Lo primero que haré será raparme la cabeza. Sale el sol y calienta, me derrito y salgo a pasear por la medina, compruebo que todo está en orden tras meses de no pisar las calles, sin mi se mantienen en plena forma. Hoy voy a escribir algo. No se que será, pero puedo percibir las primeras frases. Consigo llegar a la terraza del bar aquél donde puede que me encuentre con el maestro. Pido un té. El bar marroquí-francés. Todo fluye. Pero tengo que aislarme por completo, en medio de la multitud y la jarana y el jolgorio de los turistas sedientos de té. Me pongo los auriculares y subo los decibelios, mi problema es ahora decidir la canción adecuada. Aunque no me lleva más de dos minutos.
Observo las gentes, invento rápido sus vidas, las descarto por aburridas, por absurdas... no más que la mía, que hace ya quinientos años que sigo sin saber el qué, el como y el cuando, el porqué y todo las demás cuestiones transcendentales que nos acechan, que me acechan. (A)temporal. Se escapa, renuncio. Leo.

25.4.12

Llamada



Pura mierda vida gatuna atrapado en esta hiriente mofeta siempre la misma mierda un día tras otro sin poder moverme sin poder saltar sin poder correr soy una mierda y estoy lleno de mierda Jazmine vuelve por lo que mas quieras Jazmine Habana CELESTINO volved todos........ cuantas veces caí en desgracia y cuantas veces caeré más y cuantas veces huí de mi mismo para ser otra persona y cuantas veces ese cambio no me ha hecho ningún bien y cuantas veces tendré que escribirlo todo antes de joder al mundo entero y salir …..... Fortunato está harto de ser Fortunato, no se ve capaz de seguir, y llora por dentro llora por fuera llora y llora como una loca de las del malecón. Nadie más que yo puede arreglar esto, irme es no afrontar esta situación, quiero volver a mi vida de antes aunque la se perdida por completo.

22.4.12

A.R


Una noche de tormenta... precipitadamente todo se vino abajo y estoy pagando hoy las consecuencias, eran las 3 y ya es la 1 del mediodía... eran las 8 y todo empezó bien y siguen siendo la 1 y me duele la zarpa, la mano o lo que me figure que es... ¡no puede uno salir de sus casillas! Si vivo en una mofeta, vivo allí me guste o no... Une saison en enfer... puede que haya luz, un halo de esperanza... dicho así todo parece posible, aunque mantengámonos a la espera.
Empieza la temporada de caza, releer...

20.4.12

En lo lejos

Una vez trabajé como vigilante de seguridad en unos grandes almacenes, y recuerdo que mis compañeros del turno de noche en poco tiempo se les cayo el pelo, sí, todo el cabello quiero de decir. Eran bolas de billar andantes, con sus cigarrillos saliéndoles de la boca, cabizbajos, murmurando continuamente... Hubo como una especie de maldición o algo por el estilo. Creíamos que era el jabón con que nos lavábamos y nos duchábamos después de una dura jornada de trabajo, aunque pasaban los meses y yo seguía igual y entonces desestimaron esa idea. Buscaron otras explicaciones... entonces justificaron la caída del cabello al estrés al que estábamos sometidos. Yo estaba expuesto las mismas condiciones que ellos, infrahumanas, aunque no me cayó el cabello, ni un solo pelo.
La cuestión cayó en el olvido, tiempo después me fui de allí, deje de ser para siempre el Celestino que era y me convertí en lo que soy ahora. No sé quien soy. Álguien que pasa de persona a gato, de ir de allí para acá. Me busco. Aún.

19.4.12

Re

Retomo su escritura después de meses de ausencia, y aunque aún no se que voy a escribir y aún peor, no se si tengo ganas de seguir con esa farsa, pues la pereza me vence, un halo de misterio me nubla la cabeza y me empeña a exponerme, inútilmente. Han pasado meses, he dicho. Me he movido entre dos aguas, he jugado a este peligroso juego... y creo que la he jodido, creo que estoy bien jodido... mis hábitos han sufrido un pequeño descalabro, si puede llamársele así. Me han pasado muchas cosas y todas ellas indignas de mención. Sigo siendo FORTUNATO y ni rastro de Celestino. Vivo dentro de la misma mofeta, terrosa e hiriente, y la muerte me acecha cada vez más. Por eso estoy empeñado en vivir... y no lo consigo, no soy capaz de quitarme de la cabeza mi amada Cuba, allí bajo el sol abrazador del malecón, tumbado en una terraza, y mirando el mar. Ese Dios que es mi Dios.
¡Vuelvo!

2.2.12

Asi no se escribe una novela


IDIOMA ?
A / a = l 1 parte Endeavour
B / b = o El Endeavour parte de Inglaterra
C / c = n Viajan por medio mundo
D / d = d Muere la tripulación /hambre: peste
E / e = u Llega a la isla: supuestamente Nueva I.
F / f = b
G / g = j 2 parte Yorkvic
H / h = l Desolación, ruinas
I / i = e Encuentro ? Idioma nuevo
J / j = a ? le guía a su cueva
K / k = ó Se familiariza con idioma
L / l = ew ? vigila a ??, y ? explica historia isla
M / m = c Ya no es isla, es Yorkvic
N / n = q
O / o = i Nombres personajes
P / p = h Tu =
Q / q = ku Capitán = Jos Coop
R / r = f Ella =
S / s = z El barco = Endeavour
T / t = y La isla = Yorkvic
U / u = ny Primer grupo = los sensatos
V / v = o Varios grupos = los clanes
W / w = x La abuela =
X / x = tz
Y / y = r
Z / z = m

10.1.12

Querría ser Chile

¡Vives en Chile! Querría ser Chile para poder abrazarte con mis Cuernos del Paine, mis extensos brazos de 4200 kilómetros. Querría ser Chile para contarte, al oído, con vientos de otoño lo mucho que te quiero. Querría ser Chile para experimentar la sensación de perdernos tras los pasos del río Copiapó entre arenas y sal del mismo desierto de Atacama. Querría ser Chile para encontrarte con mis lobos marinos entre las islas de mi extenso territorio. Querría ser Chile para expulsar saetas de amor por los poros del volcán Parinacota. Querría ser Chile para viajar, juntos, mis adorables forsteri y yo, en busca de un lugar seguro ¡para hacer el amor y criar nuestros bebés! Querría ser Chile y contemplarte, desnuda, cómo yaces por mis valles en busca de tus sueños, cómo despiertas, jovial, para comer mis frutos y oírme contarte leyendas mapuches sobre el amor de Hues y Copih. Querría ser Chile para bailar, entre las lagrimas de lluvia de la espesa selva valdiviana, empapados de amor y agua, como si de dos cisnes, de cuello negro, se tratara. Querría ser Chile para seguir el río Elqui hasta Vicuña y asi, cantar juntos, la gran Mistral y yo, para ti, exclusivamente, poemas dignos del desamor que siento sin ti. Querría ser Chile para recitar, dentro del sueño de una noche Chilena (¡gracias Neruda!), versos eternamente jóvenes, que serán recordados y celebrados en las fiestas de La Tirana. Querría ser Chile para volver a enamorarnos en la Ciudad Jardín, y redescubrir tu cuerpo cómo Diego de Almagro me redescubrió a mi.

8.1.12

Uli

Conclusión: En términos generales es una gran novela, de lectura obligada para todo aquél que se considere amante de la literatura. De difícil comprensión y en algún capítulo (en mi caso el 15) muy aburrido. Sorprende las distintas formas de narrar lo sucedido. Los hechos están mezclados a lo largo de las 963 páginas y es preciso su integra lectura para comprender ciertos aspectos. De momento me sigue interesando más WILLIAM FAULKNER.

4.1.12

Cafés y el mundo

Dos cafés uno tras otro, sin té con menta o whisky connemara de por medio (aunque a veces)... y como una moto... he puesto fin a mi supuesta sequía literaria... aún estoy destrozando el Ulises, cochinamente hablando, y ahora (mi cumple dentro de nada) ando metiendo las narices en los cuentos de otro monstruo literario... hay un tugurio, que no es tal puesto que colonialmente hablando es afrancesado y por lo tanto un buen lugar... sitio de los sitios (plagiandole a él)..., un bar marroquí-francés donde me perdí y sigo ahí metido encaprichado con la mesera... lolita de jóvenes pechos, tersas caderas, labios carnosos, hueca, superficial, angelical, clamorosa, divina... y Humbert me siento... aún así sigo ensimismado, en cuanto dicha mozuela se aparta de mi visión de campo, en mis escrituras que son muchas y abundan y no decaen, aman, desean, fornican.

2.1.12

De vidaLIteratura

Mi próximo proyecto será... o no será... será descubrir otro año alejado de mis tierras que me vieron nacer, otro año sin concesión, otro año menos de este juego casi hipnótico, magnánimo, que representa que vivimos, dotado de grandes enigmas aún por resolver, de pequeños y fugaces momentos que nos pueden traer felicidad o angustia... vaya mierda, mejor me callo.


STONE JUNCTION → JIM DODGE

Era un artista, y los artistas son gente apasionada. No era feliz a menos que estuviera obsesionado por una visión magnífica, una verdad monstruosa, y cuando estaba metido en ella, estaba metido con todo su ser”. p.201

Para ser tu mismo,

has de verte a ti mismo.

Para verte a ti mismo,

libérate a ti mismo.

Para liberarte,

sólo tienes que ser.” p.296

Se sabe que la muerte sabe tu dirección.” p.450

Si los idiotas siguen criando y los inteligentes, sabiamente, no lo hacen, los humanos volverán a la condición de animales”. p.463

Si vas a ser estúpido, ten por lo menos la conciencia de disfrutarlo. Si lo encuentras degradante, renuncia. Los jefes del mundo no pueden hacerte nada que tú puedas impedir que te hagan. Todos nos merecemos a nosotros mismos.” p.482

28.12.11

DesmontandoUlises

Encamado hace tiempo que estoy destrozando Ulises y os haré un esquema dentro de un par de meses decir que lo siento mucho por el pobre Paddy pero me alegro por el matrimonio Bloom que deja una esperanza en el aire aún estando Boylan de por medio y se frota su real culo irlandés habría que ser frase emblemática para la orden de los caballeros del Finnegans y no los buenos y ridículos días que nos dan si hubiera podido ser uno de los discípulos de Stephen y recorrer de noche junto a él y con o sin Leopold las calles de Dublin por las cuales transitan putas ladrones de baja estofa serenos guardias y herrumbrosas lanzas quizás ahora daría mi vida por ello en fin no lo se lo único que puedo saber con máxima seguridad es el halo de Jazmine que se parece a beso y por ensoñaciones de la vida volveré a escribir el próximo año mas y peor como suele decirse

26.12.11

Jazmine

En la cama, tumbado boca arriba y con los pies en alto, inmovilizados, enyesados, acorralados dentro de un caparazón blancuzco, hirviendo todo yo, semidesnudo, delirando casi constantemente de fiebre, boca reseca, nariz catarata, dudo de quien es mi cuidadora, la que está a mi lado las veinticuatro horas del día, pendiente de mi agonizar, recuerdo vagamente no haber conocido mujer alguna aquí en Marraquech... caligrafía distinta, él me lo enseñó y no dudo en aplicar este conocimiento... pero seguimos en la cama yo sin poder moverme dependiendo totalmente de Jazmine, la mujer misteriosa que cuida de mí. Que no puede ser. Debe de haber recibido ordenes estrictas de él, probablemente cree que no la escucho, que estoy dormido o delirando pero recibo sus versos de Las mil y una noches, dulces caricias en forma de su meliflua voz.

23.12.11

Entre dos aguas

Ser Celestino o dejar de serlo..., no, más bien ¿cabe la posibilidad de volver a ser Celestino o mejor seguir siendo Fortunato y todo lo que ello conlleva?, y, ¿no deje de ser Celestino cuando deje mi mundo cubano, entonces, para que retomarlo?... lejos estoy de mi patria, y de ella ya nada me… embarga, emociona, y, pero, sin embargo, todo lo contrario..., me repele como un imán, aunque me de pena reconocerlo, me hiere, profundamente además,... aunque,... debo reconocerlo, a mi pesar, soy Fortunato y gozo con ello, ¡que coño!. Creo que hay peligro, existe un peligro inminente, en ser Fyc y olvidar para siempre a Celestino, al niño que llevo dentro, al subnormal ese que no ha parado de molestar en mis primerizos años de vida, al germen... de mi, sí, lo admito. Se ha acabado. Voy a pensar como se dice eso, le comunico señorito Celestino que, muy a mi pesar, he decidido... y bla bla bla... un paso así siempre da miedo.

20.12.11

Marruecos

No son historias ni inventadas ni mágicas como las que escribieron Borges o Bioy, historias de otros tiempos, quizás remotos, lejanos tal vez, contadas por viejos lugareños de infinitos pueblos gauchescos. Tampoco, para deleite de algunos, esta historia es parecida a las contadas por Bolaño. Ni tan siquiera un maestro de la literatura universal puede que la imagine nunca, o puede que ya lo haya hecho y yo repita sus palabras, o puede que repita sus experiencias. En cualquier caso, la historia que voy a contar, mi historia, no es más que un símil de literatura de viaje, mezclada, tal vez, con la inventiva que las historias leídas de los susodichos escritores me han proporcionado.

Mis planes de viaje empiezan, recuerdo vagamente, un día de febrero, azulado y frío, donde por las mañanas me levantaba con mal humor y los días parecían eternos y lúgubres, sin motivo aparente. Adivino que mi queridísima amiga me llamó por teléfono, muy entrada ya la mañana, y me expuso un carrusel de información que no entendí primero, pero que después aprobé. Me ofreció seguirla en su viaje, me invitó, por así decirlo, a que fuéramos, juntos, a pasar unos días en algún lugar en el mundo. Mi lugar en el mundo seguía siendo Italia, mi pasión, mi anhelo, pero ella tenía otros planes para los dos (afortunadamente). Así que un domingo por la mañana, siempre por la mañana (ahora me doy cuenta de ello) del mes de abril, fuimos al aeropuerto de Barcelona con destino a Marrakech.
Por mis palabras se desprende mi amor por esa queridísima amiga, un amor no correspondido, un amor maduro ya, de tiempos pasados, quizás desde que la vi por primera vez, recuerdo tener veinte años, o tal vez todo empezó cuando comenzamos nuestras andanzas en la universidad. No importa que ella estudiase historia del arte y yo filología clásica en distintas y separadas aulas. Me enamoré al verla: su figura esbelta, sus ojos grandes y medio verdes medio azules, su cara esculpida por algún marmolista de antaño, su tez oscura, su melena oscura. Su nombre de mujer: Tristana. Como un loco jabato que adora a su madre jabalí. Procuraba coincidir con ella en el bar, a la misma hora, siempre el lunes a las seis de la tarde, el miércoles a las cuatro de la tarde y el viernes toda la mañana (otra vez la mañana, debe ser que las buenas noticias llegan siempre con puntualidad, el mismo día de la semana y, concienzudamente, por la mañana). Tal vez le caí en gracia, supondré que así fue pues nuestra amistad se prolonga ya por más de diez años, hasta tal punto de invitarnos, mutua y repentinamente, a viajes de este calibre.
Sin más dilación expondré el viaje y me dejaré de elucubraciones, que básicamente carecen de importancia. El cielo de Barcelona comenzó a acercarse a las diez de la mañana y dos horas mas tarde el suelo marroquí besaba las ruedas del avión. Nuestra primera sorpresa que descubrir que el reloj del aeropuerto de Marrakech marcaba, curiosamente, las diez y cuarto. El clima seco y viajar en abril hizo soportable el calor casi inexistente. Fuimos directamente al hotel en un viejo taxi de la ciudad, un Fiat Uno destartalado, color gris, pura chatarra, pero por suerte llegamos al Atlas Marrakech. Una habitación con dos camas he olvidado el numero y el piso, pero no he olvidado a mi amiga poniéndose unos shorts y una simple blusa sin mangas ¡Por Dios qué piernas, vaya cuerpazo! Nos dijeron que con el viaje iba incluida una visita por toda la ciudad aquella misma mañana. Nunca olvidaré la cara de Tristana y la mía propia al ver el minarete de la Koutoubia y la amplitud de la plaza Jemaá el Fna, las gentes, el jaleo, las paradas con cabezas de ternero, con olores a mil y una especies, paradas de dentaduras humanas, casi surrealista, paradas con fósiles, paradas con mujeres tatuándose con henna partes del cuerpo, serpientes saliendo de sus cestas al oír el insoportable pitido de unas flautas, los aguadores y, sobre todo, los insistentes niños suplicando por un euro. Visitamos las tumbas Saadianas y el palacio Bahia. Por la tarde cogimos un pequeño coche, con guía, y nos trasladamos hasta Ouarzazate. Aquel paisaje semi desértico entre una y otra ciudad me pareció el más bello del mundo, aunque aparentemente no hubiera nada de bello en él, simplemente los cambios de color de la tierra y la Kabbah imponente de Ait Ben Haddou. Queríamos dormir en Ouarzazate, pero Mustafa, el guía, insistió en que deberíamos volver a Marrakech. Muy buena decisión, aquí empieza mi verdadero viaje, aunque yo por supuesto no lo imaginaba. Era ya medianoche cuando no dejábamos caer en nuestras camas, rendidos. Más de cuatro horas de viaje por tan solo ciento cincuenta kilómetros.
Un domingo por la mañana, un café de estilo colonial francés, el Grand Café de la Poste, en las afueras de la Medina de la ciudad, una muchacha marroquí, de tez infinitamente más oscura que la de Tristana, y me bastó solo un segundo para fijarme en su belleza. El sol de Marruecos había conseguido dar a su cuerpo un toque de color del café con tres gotitas de leche, un cuerpo pequeñito y escurridizo, dulce y fino, con sus rasgos definidos, exactamente alineados, de proporciones diametralmente perfectas. Unos grandes ojos y de colores que más tarde conseguí adivinar mirando fijamente el desierto, con aureolas de miel alrededor, unos labios carnosos que nunca tuve la ocasión de ver pintados, una nariz pequeña, una espalda con los omoplatos saliéndole lo justo para besarlos, unos pechos firmes, un ombligo alrededor del cual se erizaban finísimos pelos que iban transitando hacía abajo hasta unirse con los demás, unas piernas estilizadas y quizás más oscuras que todo su cuerpo, unos pies… (todo eso lo supe poco después, al contemplarla desnuda ante mí) pero cruzamos miradas y me pareció oírle decir, con sus ojos de miel, que la siguiera. ¿Hasta dónde? Hasta el baño de mujeres, y allí pasó, quiso el destino que me olvidase de mi amiga (o al menos momentáneamente), quiso el destino que viajase hasta Marrakech y también quiso que encontrara aquel café con su muchacha dentro. Y en el baño paso, aquellos maravillosos instantes fugases, pero eternos y de una pasión rítmicamente acelerada. Hicimos el amor salvajemente y aquel momento lo prolongaríamos durante ocho días más. Explíquese con detenimiento porque creo, sé y soy conciente de ello, que no hay desperdicio. Sudoroso aún, pero alegre como unas castañuelas, salí del baño con la intención de decirle a Tristana que no volvería a Barcelona con ella, que por ridículo, impulsivo o precipitado que pareciera, la muchacha del café me propuso (hablando en francés) quedarme unos días más en el país, visitarlo más. Creí fundirme al pronunciar palabra alguna, también creí notar en mi amiga un sentimiento de envidia, pero por supuesto aceptó irse sin mí. Nedjma, la muchacha marroquí, me invito a su casa y luego con su coche recorrimos más o menos todo Marruecos. Puedo asegurar que viví la mejor experiencia de mi vida al hacer el amor en pleno desierto y por la noche, entre dunas y muchísimas estrellas en el cielo y la luz de la luna llena
dejando al descubierto el cuerpo joven y delicado de mi Nedjma. Visitamos Essaouira, Zagora, donde por supuesto hice una foto al cartel A Tombuctú 52 días en camello, nos perdimos entre las palmeras de Rissani, subimos a lomos de un camello, en Erfoud, y fuimos hacía el infinito mar del desierto donde dormimos en una jaima. Decidí, al cabo de ocho días, que ya era suficiente mi estada en aquel lugar. Mi Nedjma no lo entendía, yo tampoco lograba comprenderlo, pero me marché, triste por dejarla a ella y contento por volver a casa.
Veinte años más tarde (supondré), ya en Barcelona, recibí la visita de mi hija, para mí inexistente, fruto de aquel amor (quizás fue solo pasión) de juventud en Marruecos… ¿o eso (supongo) es puro Borges?

--
Ganador del Concurso de relatos de viaje, julio 2007

18.12.11

El mirlo blanco

Un verdadero mitomano como es Pierre Michon escribe como lo hace aquí, en Rimbaud el hijo, sobre un verdadero poeta como era es y sera siempre Arthur Rimbaud. Pierre Michon escribe, como lo hace aquí, en Rimbaud el hijo, una sublime biografía, que no lo es, un excelso poema en prosa, que tampoco lo es, un magnifico ensayo, que a su vez tampoco lo es del todo y sin embargo Rimbaud el hijo es todo lo dicho y mucho más. Aparecen comparsas, Vitalie Cuif o la madre y todo lo que ello conlleva, El Capitán o el padre a la deriva, Izambard el profesor, Banville el precoz poeta y por supuesto Verlaine el amante y príncipe de los poetas, comparsas que tienen su lugar en la historia por haber pertenecido al mundo del mirlo blanco de Charleville (pág 53), dotadas de ese don para la posteridad, por haber participado en la vida del mirlo blanco de Charleville o tan solo por recibir cartas de él y contestar con cortesía. A todos ellos los inmortaliza en el tiempo, sin dejar que envejezcan y sigue el camino del poeta hacía África, donde el tal Monsieur Rimbaud, comerciante, pasa sus últimos años de vida. Rimbaud el hijo es todo un retablo de estilos que a pesar de confundirse unos con otros en las escasas y sublimes páginas de este libro, libro que ya pertenece desde hoy mismo a mis adorables joyas literarias, despacha sin más, aclara, nos propone otra vía, inexplorada hasta ahora, de componer una bella biografía, desconcertante pero letal, efectiva como la que más, un placer al alcance de muy pocos.¡Léanlo sin pensarlo!

16.12.11

El poeta de los cielos

Las líneas que componen su tez son diametralmente perfectas, tanto las de un lado cómo las del otro son iguales. Su piel es especialmente suave, lisa y tostada por el efecto del sol. Sus ojos grandes y marrones sobresalen junto a su nariz perfilada y sus labios carnosos. Una belleza singular, una cara ejemplar. Quien sabe, seguramente el se enamoró de ella en la primera ocasión que tuvo. Corría el año 71 y surcaba los cielos de Iowa con su destartalada y vieja avioneta, su fiel ave fénix que le mantuvo en el aire durante la segunda guerra mundial. Posteriormente los años minaron su economía hasta que hubo de aceptar el trabajo. ¡Terrible! Y con un sueldo miserable. ¿Terrible? No me seas lerdo, si lo único que hacía era sobrevolar las grandes extensiones de campos de maíz y estiércol o de lo que hubiese allí y amararlos de fertilizante unas veces y las otras cubriéndolos del agua necesaria. Fue entonces cuando empezó todo, se apoderó del cielo y de las palabras. Llenaba el depósito de combustible teñido de rojo o rosa, en cualquier caso escribía poemas de amor sobre el cielo azul, haciendo y deshaciendo eses y giros rocambolescos, que desaparecían antes que ningún curioso pudiera inmortalizarlos con una o mas instantáneas. Nunca supe si esos poemas iban dirigidos a Alexandra o a quien. Esas pequeñas piezas, efímeras, tan solo retratan un período corto de su vida. Unos poemas que muy pocos curiosos, distraídos alzando sus cabezas para ver el causante de aquel ruido, pudieron gozar de tal arte. Yo fui uno de ellos, pero nunca supe más de aquel poeta de los cielos.

15.12.11

Banana fish

Un pez plátano muere de fiebre platánica, eso lo sabe todo el mundo, a menos que todo el mundo no haya leído jamás el mejor relato de Jerome David Salinger (amén de otro…) )Un día perfecto para el pez plátano. En ese relato Salinger, famoso escritor norteamericano, famoso por su novela –sobrevalorada- El guardián entre el centeno, nos cuenta los instantes finales de la vida de Seymour (el mayor de los hijos Glass). El relato se encuentra dentro del libro Nueve cuentos, que publico en el año 1953. El primero de los cuentos es, precisamente, Un día perfecto para el pez plátano. El cuento parece sencillo, y lo es. Empieza con una conversación telefónica entre madre e hija, sigue con la charla entre Seymour y una niña en la playa y prosigue con el fatal desenlace: el suicidio de Seymour tras volver al hotel. Madre e hija charlan despreocupadamente. La matriarca parece preocupada por el estado mental de Seymour, su yerno, y Muriel, la hija, sólo se pinta las uñas de las manos e intenta calmar a su madre. La charla en la playa entre Seymour y la niña sobre los peces plátano me pareció una excelente (o demencial) metáfora no solo de la vida, sino de lo que sucederá en el relato. Los peces encuentran un agujero en donde se meten. Saben que no van a salir vivos de allí, así que comen y comen hasta reventar. Leemos a un suicida nada atormentado, ni solitario, ni obsesionado por algo, y tan solo lo no dicho (no leído en ese caso) prevé un resultado como este. Ahí radica la grandeza del relato. Lo importante es conmover, o dar un giro de 180º.

14.12.11

X

Vivo en un palacio. Ahí tengo todo lo que necesito... y todo lo que necesito hoy merece ser destruido; mañana; huyo. No soy; mañana; escribo obscenidades en las paredes: el palacio falsamente se llama La Luna. Un verbo. Herir.

13.12.11

Violación II

El coche vino a recogerla a media mañana y alzaron el vuelo en un pequeño helicóptero hasta Pechialbo. El cielo nublado de principios de febrero no impedía al señor B... eh, eh eh, qué pasa me estaba divirtiendo un poco, eh tío vale ya ya me aparto Siempre eres muy amable esta limonada me sienta bien, pero porqué no lo dejamos para otro día... hace frío y él ya...mejor, pero ella... ¡señor venga aquí! Este mequetrefe ya ha empezado sin avisar. Aparta Craggy, vio la sombra de aquél tipo caer al suelo, y le oyó quejarse, se alegró por un momento... ¡tu, canalla, anda ponte de pie, y tú orangután, tapale los ojos..., no me importa con que coño lo hagas, pero ¡hazlo! Quería creer que todo había terminado, que los fuegos fatuos se habían ido de una vez, lo quería con toda su alma, aunque de repente se puso a temblar, sintió todo aquél gángster dentro de su ser... oh, pobrecita..., no llores, no te haré daño, el bruto de Craggy ya se ha ido, sí, JAJA, míralo, ahí en el suelo, vamos nena, ábrete más, y mírame,

12.12.11

Violación I

Ignis fatuus, luz mala, luz esperanzadora, fatua o quienquiera que sea, demonios, espíritus, ¡hombres!, seres viles, ¡liberádme, liberádme! gritó... a punto estuvo de desmayarse, luchó, quiso desvanecerse, se apodero de ella un terror extremo. El problema era la concentración, y si ésta no se perdía podía dejarse hacer hasta con los ojos abiertos de par en par y sin miedo a sentir el aliento en su cuello, sus manos y su pegajosa y sedienta...boca; entonces empezó a maullar, a gritar maullando. Siguieron los coletazos dame tus labios zorra... abre las piernas, deja, no te esfuerces, ¡ya está bien!, oye, no grites... Los encantadores pájaros entonces sobrevolaban la pista de tenis, él ganaba treinta a cero, le pedí tiempo, salí de la pista y fui a la mesa a por un baso de limonada, sudaba... ahora empiezas a comprender, así, dejate así, uno de tantos días en el wue él una vez más le había invitado una vez más a disputar un match en su casa de campo.
Escrito in situ des de mi galaxy tab.

11.12.11

Ulises

Capítulo decimoséptimo


Para mi un gran capítulo (en extensión comparable al capítulo decimoquinto) donde “a modo de quijote” (con frases explicativas, o interrogativas, antes del párrafo) se explica el peregrinar de Leopold y Stephen hasta la casa del primero, donde Stephen se repone, comiendo un poco y rehúsa quedarse a dormir. Luego Bloom comienza su perorata, repasa que ha hecho durante el día, se imagina viviendo en otro lugar y nos describe incluso este otro lugar, relata su relación con Molly...


Capítulo decimotercero


Capítulo con dos partes muy diferenciadas. En la primera de ellas Gerty MacDowell está en la playa de Sandymount con unas amigas y los hijos gemelos de una de ellas. Se percata que un señor (L.Bloom) la está mirando. Le agrada. Bloom le ve hasta las bragas de color azul celeste y se masturba. La segunda parte sigue la conciencia de Leopold, después de que Gerty y su séquito se hayan ido, ésta cojeando.

9.12.11

(A)temporal

Leemos una gran novela. Vemos una película. Vamos al teatro. Bebemos cerveza. O whisky, o incluso vino. Reflexionamos durante hora y media sobre ello. Creemos entender la película, la novela, la función, el espectáculo. Nos creemos Dios. Creamos nuestras ilusiones (ficticias). Hacemos la vista gorda y nos lanzamos a la caza de estas ilusiones. Oídos sordos a todo lo que se diga en contra. Pasan los primeros días. Sigue la mentalidad ganadora, las reflexiones aún acechan, las ansias no disminuyen. Pasan de ocho a diez días más. Se enfría. Valoras y argumentas dichas aspiraciones. Se desvanece el sueño. Te hundes, al pozo... de la sinrazón. Te derrumbas durante un período de tiempo entre los siguientes diez a veinte días, te asomas a una profunda depresión, no oyes, no hablas, no escuchas, no razonas, no duermes, no comes ni bebes, perdido estás en el desierto de tu mente, simulas la muerte en vida, no hay quien pueda salvarte de está situación... ¡excepto tu! hay fases para salir del callejón, vislumbras el agujero, el caparazón hacía -si no la felicidad sí la estabilidad- un buen lugar, el espacio que antes ocupabas, y todo vuelve a la normalidad, las aguas a su cauce, el espíritu antes expuesto a grandes dosis de cultura termina por ingerir o retro-alimentarse de susodicha cultura y la acepta, pasado ese período de tiempo necesario, conquistando tu ser, absorbiendo... y vuelta a empezar, dispuesto y expuesto otra vez a más material, sin respiración, con asfixia... el tiempo corre, de desvanece.

8.12.11

Llorar

Empezar un libro nuevo es como empezar una nueva vida, y soy experto en las dos cosas. Empiezas, y terminas para empezar de nuevo, y cuando llevas un millón de años empezando y terminando así te das cuenta que ha valido la pena todo ese ir y venir de sensaciones, emociones, visiones, amputaciones, migraciones, limitaciones, jugarte la vida a una sola cara, carta, baraja, bala o lo que sea, la euforia es proporcional al número de cambios, y cuantos más mejor...
¡Pues no!
1000 libros no te aseguran nada, los libros son solo papel, los hay a trillares y carecen de importancia, cien mil millones de ellos, menos uno, son excremento...
La vida más allá de ella es inútil, prolongarla es prolongar los males.

7.12.11

Pirulero

Hay que dejarlo todo e irse al mar. Comprarse una casita en primera línea de la costa y disfrutar día sí día también de la vista. Sentado en una butaca. Whisky en mano. Removiéndolo. Buena lectura. En pelotas. Gozando por todos los poros de la piel de los vientos alisios y escuchar la penetrable música de las olas, de fondo. Adorar el mar. Leer tras su furor, su bramido, su eco. La lucha. La bruma. Espesor. Leer como retahílas,
Antón, Antón,
Antón pirulero,
cada cual, cada cual,
que atienda su juego
y el que no lo atienda
pagará una prenda.

fluidez, templanza, orgullo, sin prejuicio, dale que dale, erre que erre. ¡Por mis cojones! ¡bien! un aluvión de dudas te asalta hora, vaivenes. Hipertrofiado... pero satisfecho.

6.12.11

Q

Tardes de domingo. Tardes de invierno. Tardes. Muchas tardes. Demasiadas. Sin pretensiones. Sin agudeza. Tardes solemnes. Plácidas. Tardes de diciembre, tardes tristes y cortas. Tardes de Ayes, de suspiros, de escritura... por ahí tengo olvidada mi autobiografía autorizada, la releo después de tiempo y la retomo. Escribo sin tiempo. Deduzco lo poco que me queda, y avanzo por mi tierna infancia como quien galopa encima de su caballo, por el campo. Lo recuerdo todo con nitidez, habrán pasado ya quinientos años y muchísimas tardes de domingo como la de hoy, o mañana, o cuando sea, presente y pasado se mezclan en un amalgama de sonoros ecos, se amontonan y esperan, pacientes, el momento de salir al exterior.
Me urgía un día como este, y contento de tenerlo y saber aprovecharlo, sorbo un poco más de whisky. Quimera.

4.12.11

El Palacio De La Luna

Que ridícula idea, tiendo a desmoronarla así, a despedazarla y a crear mundos paralelos o a tomar ingentes cantidades de vino... quién dice vino también dice whisky..., y tergiversar la realidad, a sofocar grandes vendavales y caer en depresiones en cuanto me encuentro con un pequeñísimo problema, a reflexionar sobre Gerty MacDowell sin pensar en que coño estoy haciendo yo aquí y ahora, estafar mi mente, sanarla con ciertas creencias, estúpidas, aletargarme súbitamente, ininterrumpir mi visión del enorme barullo de la Plaza, soñarla hasta el amanecer, no resistir a su encanto, querer vivir del cuento, sin preocupaciones, sin disputas dialécticas, sin quehaceres, al cuadrilátero, en medio de pompas, y comer, comer y comer hasta reventar...

3.12.11

Pausa

No molesten. Hoy me siento muy francés. Michel Houellebecq. Pierre Bergounioux. Pierre Michon. I la música la pone Michel Sardou:

1.12.11

Palabras

Acertar (tu), cosechar victorias, esgrimir el florete como un autentico caballero (medieval), repudiar o acaso ostentar, fingir saber, presumir de dentadura, vilipendiar a tu prójimo, dilucidar el enigma, masticar cuscús, urdir un plan, ramblear (zoquear), fulminar al enemigo, escudriñar cada rincón, fantasear con las nubes, pelear ante situaciones inverosímiles, flirtear con ella, olfatear la lluvia, inmiscuirse en asuntos poco seguros, parafrasear a él, dictar sentencia, fundir el plástico, dilapidar (tu), malinterpretar las palabras, ver y no ver, oír y no oír, gemir antes de soñar, cenar ligeramente, masturbarse con alevosía, amarse con pasión, joderse (vosotros), llorar por nada, destruirse mutuamente, auto-inculparse de los hechos, progresar adecuadamente, equivocarse y volver atrás, teclear frenéticamente, enfermar en cuestión de horas, sanar y beber whisky otra vez, inmolarse (no), zarandear con fuerza, jactarse de él, desechar los cubos, enamorarse de ella, refrescar la cara con agua, tildar de mentirosa, ausentarse por momentos, purgarse (tu), reclinarse en el diván, visionar el pasado, mamársela (no), chupárselo (ahora si), reprochar está acción, vitorear y corear su nombre, a bombo y platillo, demorarse (cuanto lo siento), ungir de aceite, enjabonar su cuerpo, fotografiar su cuerpo, retarse a...

29.11.11

Amorfo

!Atefom anu otsiv eh¡ Atefom al odicaner ah. Orgilep orrec odot y. Amla im. Amla artseuv. Néibmat. Amulp anu omoc oregil saítnes et. Adreim anu setneis et. Nadoj sel euq y it rop arim, nadoj sel euq.
Puede que invente una modalidad de escribir... bueno, vale, puede que la popularice cuando haya rescrito el sesilu de nuevo. Estoy comprometido a ello. No entiendo la vida sin este objetivo. Trataré...... no, no, no ¡basta! Aprenderé su lenguaje. De hecho es la primera lectura que hago del sesilu y no me ha ido tan mal, incluso bien. Así que qué más da una decena de veces más.
Pensar en divagar para no pensar en divagaciones. No está mal, me lo pido. Aroh al odagell ah. Otnemom odidoj ese.
Consulten precios.

28.11.11

Otra vez

Ha llegado la hora. Ese jodido momento. La época. Rutina. Aburrido. Todo cansancio. Embudo. Estrechez. Pierre Michon. No, dice él: releeme a mí, grita, ¡a míiiiiii!, lee mis primeras novelas por favor... dejate de sandeces y ¡leelas!, maricón. Ya está bien tanta coña, hombre ya, pareces un jodido pedante. Baja a la tierra que aquí somos muchos, ya esta bien de arrodillarte solo ante ellos. ¡Síguenos! Tu mismo lo has dicho. Embudo. Ahora estas lleno. Necesitas descansar, y ¿que mejor momento para nosotros? Deja ya la estúpida manía de Cuba, de Lezama, de Arenas, de Celestino y Fortunato y toda la cháchara esa que no lleva a ninguna parte. Coge las riendas de tu vida de una vez por todas, enterate que hay vida más allá de ello...
Te sentías ligero como una pluma. Te sientes una mierda. ¿Que coño ha cambiado en estas horas? Que les jodan, mira por ti y que les jodan. Saca pecho.
HE VISTO UNA MOFETA.
HE VISTO RENACER UNA MOFETA. Conseguí matarla.

25.11.11

En este momento

Está pasando en este momento, pues... sí, estoy escuchando Les Lacs du Connemara de Michel Sardou mientras bebo whisky connemara (comprado por internet, repito) y leo a Samuel Beckett. Vivo un momento irlandés en tierras lejanas y muchísimo más templadas. ¡Brindo por él! ¡Brindo para todos nosotros! ¡y vosotros! Un momento que es un bucle sin fin (por ahora), pues estoy escuchando Les Lacs du Connemara de Michel Sardou mientras bebo whisky connemara (comprado por internet, repito) y leo a Samuel Beckett...
Me siento ligero como una pluma, libre, L I B R E, increíblemente, Celestino en la cama, Celestino garrapateando para su amor secreto, que es dulce, que no lo volverá a ver y a pesar de ello se siente bien, estupendamente bien. No muestres de debilidad, mantente firme.

24.11.11

Paradiso

… y van cayendo uno tras otro, y es difícil saber si habrá final, y sin remediarlo, y lo degusto a todas horas pues a todas horas estoy dispuesto a ello, y de donde sean y a donde van si es que van en alguna dirección, y en reposo, o en épocas de duro trabajo, los consumo con delectación, y me proporcionan horas de placer, y olvidarme del mundo durante las mismas horas...
… pues es verdad que habrá final, y llegará como todo, por sorpresa, sin yo darme cuenta, un día desaparecerán de mi vista... y no pienso... me da miedo...
… capricho, regalo, objetivo, pasatiempo, un filete, cuscús, la madre que me parió... sí, con un poco de leche, whisky connemara comprado por internet... una silla a las puertas del desierto, y horas... el sol derrite mi cerebro, la sangre me...; ¡joder! qué susto. Paraíso.

23.11.11

Mierda

"Suil, suil, suil arun, suil go siocair agus suil go cuin" (anda, anda, anda por tu camino, anda seguro, anda con cuidado) Ulises. Cap. 17
J.J.
Transcrito desde mi galaxy note

21.11.11

Gané

¡Terminé! ¡suenan bombos y platillos! ¡tambores! ¡una única zampoña! ¡ole yo! sudor y lágrimas (a veces de tanta risa), queda ya lejos aquél me informo. Buck Mulligan, verdemoco, se presentó con fiebre no demasiada alta, 37'7, ¡prueba superada!, leí con ánimos el Gracias. ¡Qué grandes estamos esta mañana!, el si final es un canto a favor de la vida. ¡Suenan laúdes! ¡gritos! ¡aplausos! ¡rezos! ¡cánticos!, todo el mundo, sin excepción, me corona como rey, todos alaban mi hazaña, y pronostican más, en un tiempo récord.
Escrito desde mi galaxy tab.

19.11.11

Muerte

Todo habrá muerto, incluso tú, tu ya no estarás aquí para contarlo y es posible que nadie lo recuerde, te olvidarán a tí también, generaciones y generaciones, tus hijos, los hijos de tus hijos e incluso sus hijos, todo el mundo habrá olvidado la historia, tu historia, su historia. ¿Quien eres, quien has sido, quién serás? reticente a hacer planes de futuro porqué sabes que no tienes futuro... eres un sinverguenza, un efímero personaje entre siete billones que ha vivido y morirá quien sabe como e izo quien sabe que. ¡Hueles a muerte! vagabundeando torpemente, carcomido, consumido, nublado por el alcohol, acaricias el valor, suficiente, empeñado en más y más, del errante, del perro rastrero. ¡Hueles a vomito sangriento precursor de la resaca milenaria! Tambaleante, huyes de allí, arrastrándote entre las baldosas, entre decenas de piernas cos sus pies enlatados dentro de saldálias variopintas.

18.11.11

Claves para afrontar ULISES.

Capítulo decimoquinto de 'Ulises'

El capítulo más largo de la novela, de momento (work in progress), y demasiado largo para mi. Hay momentos en que consigues distinguir "realidad" y ficción (Bloom alcalde, Bloom da a luz...), pero hay más momentos en que no lo consigues. La acción se desarrolla demasiado lenta, mortalmente lenta y a veces aburrida en extremo cosa que puede llevarte a coger el libro y quemarlo, o tirarlo al río ligado con cuerdas a unas enormes piedras o al fondo de una charca, aunque si consigues adivinar que es "realidad", puede que no cometas tal error, pues sin ficción de por medio la noche dublinesa, de puterío, entre Dedalus y Bloom y unos cuantos más, no tiene desperdicio. Stephen, en las páginas finales (722 aprox) se siente sofocado de terror, remordimiento y horror por la muerte de su madre, y Mulligan se  aprovecha de la situación.
Escrito desde mi galaxy tab.

16.11.11

Sueño

Escrito desde mi galaxy tab, noche. Recordando...
"No son historias ni inventadas ni mágicas como las que eacribieron Borges o Bioy, historias de otros tiempos, quizás remotos, lejanos tal vez, contadas por viejos lugareños de infinitos pueblos gauchescos. Tampoco, para deleite de algunos, esta historia es parecida a las contadas por Bolaño. Ni tan siquiera un maestro de la literatura universal puede que la imagine nunca, o puede que ya lo haya hecho y yo repita sus palabras, o puede incluso que repita sus experiencias. En cualquier caso, la historia que voy a contar, mi historia, no es más que un símil de literatura de viaje, mezclada, tal vez, con la inventiva que las historias leídas de los susodichos escritores (y algunos más) me han proporcionado".
A modo de prólogo... del Fortunato dentro de una mofeta. Llega tarde, llega... tarde...

15.11.11

Trabajo

Hoy martes 15 y mañana miércoles 16 trabajo todo el día, no creo que pueda leer mucho. Por eso me levanto temprano. Las seis. Leo hasta las ocho. Voy a trabajar: nada del otro mundo. Temporal. Cuscús a las dos y vuelvo al trabajo. Una substitución. Claro que tengo miedo, ¿como no voy a tener miedo? de hecho estoy acojonado. No entiendo. No se. Y si se no puedo explicarlo. Y mañana repito.

14.11.11

Quimera

En un flash. Creía que Celestino era inmortal. Que Fyc, yo, era inmortal. No sólo yo. Creía que todo el mundo a mi alrededor lo era, hasta que pum. Me doy cuenta del error. De mi farsa. Me perderé en mis imaginarias vidas, saldré airoso de todas ellas, por obstáculos que se me crucen en el camino, en los caminos marcados por un Dios, por un Don Nadie, un Demiurgo, un macabro personaje, salgo airoso de todas ellas porqué yo soy Dios, mi propio Dios. Al levantarme, en un flash, un pequeño lapsus de tiempo, que abarca más de medio siglo, recuerdo vidas que no he vivido, que jamás veré. Así me es difícil distinguir realidad o ficción, ¿fue Cuba un día mi cuna, Holguín?, ¿fui Celestino?, ¿enfermé?, ¿morí allí?... ¿estoy en Marrakech?... ¿de verdad lo conozco a él?... ¿Marrakech o Marraquech?, ¿me avalan 55 libros?, ¿comí Cuscus para cenar?... Un flash y estoy allí, aún, consigo escapar, tengo miedo, observo otro flash que me lleva aquí. Pienso. Existo... ¿existiría sin flashes?, ¿mi historia se entiende con o sin ellos?. Nazco, crezco, y muero. Nada más. ¿Que importa que haya leído a tal o cuál escritor?, ¡No importa que haya sufrido parte de la historia Cubana!. Fugaz. Y de repente, pum.

13.11.11

Épices

Mediodía. Gritos. En medio de la Gran Plaza, paseando con él, me ha hablado de un lugar también mágico y quiere enseñármelo. Se trata de un escondite (a pesar de los turistas). Llega pronto, antes que nadie, y se instala en la azotea debajo de una sombrilla de paja y contempla la ciudad a sus pies tomando un denso yogur. Su almuerzo. Ahí escribe para el periódico por el que trabaja, o a veces partes de novelas medio por hacer aún. El Café des Épices, situado en una plaza aún más perfumada. Hoy, mediodía, repito, nos acomodamos en el primer piso, cerca de las ventanas abiertas. El barullo es igual en todas partes. Aquí los turistas, embriagados, compran especies que poco les importa su utilidad. Otros compran gorros, bolsos, u objetos varios de recuerdo. Creo que me perderé por ahí y haré unas fotografías...
Escrito desde mi galaxy tab.



12.11.11

Charla

Ayer el me invito al café cultural Dar Cherifa y acabé por ofrecerles una charla informativa, un monólogo sobre la literatura hispanoamericana, especialmente enfocada (y yo preocupado) a recuperar la memória de Reinaldo Arenas y sus libros. Destaqué la importancia de la llamada pentagonía, y de una breve pieza pero genial llamada Arturo, la estrella más brillante. De entre su ciclo, aposté por la tercera parte Otra vez el mar, donde encontramos dos partes distintas y complementarias, siendo la primera de ellas una autentica maestría en el arte de narrar y describir la Cuba de aquellos años. Y por supuesto cabe destacar El mundo alucinante, de estilo quijotesco, que explica las aventuras por medio mundo de fray Servando Teresa de Mier. No es que yo supiera más que el propio maestro, él sabe, él conoce y relee esas obras con gusto... pero en ese caso yo ye vivido allí, allí en las descripciones de esos libros. Conozco de primera mano uno y otro escenario. Y puedo...
Perorata que duró aproximadamente toda la tarde y parte de la noche llegando incluso a la madrugada.
Escrito desde mi galaxy tab (el mòvil).

10.11.11

Atrapado

El hecho de que no tenga unos horarios fijos, puedo hacer lo que me de la real gana cuando me de la real gana, no significa, ni mucho menos, que este sumido en un profundo sueño casi sin retorno. Muchas veces es lo que parece. Cabizbajo, observo a un lado, observo el otro y se me aparece lo mismo. Atrapado dentro de un laberinto sin fin y no puedo escapar, los tes no son suficiente somnífero para salir... empiezo a sentirme como en La Habana, como en Holguín atrapado en el cuerpo enfermizo de Celestino, escribiendo inocentes palabras en la pared de enfrente...

9.11.11

Highland Park

Espectador privilegiado, dos animales en medios distintos, yo, el tercer animal, hoy celebro... no tengo motivos para ello, pues mañana o pasado también podrían servir para lo que tengo que hacer. Ahora. Un pez dentro de un bol, un pequeño saltamontes tras las verjas, inclinado hacía mi. Me inquieta a pesar de ser solo un animalito, me instiga, observa mi baso lleno de whisky. No se mueve ni un centímetro, está imbécil, inmóvil. Vardaman no le quita sus ojos de encima, pero no puede hacer nada. Dando vueltas, a ras del agua, se limita a burbujear, corre, vuela, está nervioso. Apuro mi baso, saboreando los distintos aromas. Leo. Todo se torna oscuro. Me sirvo un último trago. No importa ya que las palabras pastosas cuesten de salir, mi mente funciona al cien por cien y escribirlas me es mucho más llevadero. El cerebro más dinámico, el tiempo no juega a mi favor, no tengo tiempo, tiempo... tiempo, se me escurre y tan solo he escrito un par de páginas, un par de párrafos, un par de líneas, un par de palabras, las dos, eso sí, con guirnaldas, ornamentos, basta... ¡basta!
A la sombra de las muchachas en flor...

8.11.11

El mundo

bien lo se no es aquél en el cual vivo ahora... no es este pastiche de culturas, de turistas ávidos de esas culturas ajenas a la suya, mi mundo fue y ha sido siempre muy diferente... ¡pero a la mierda!, ¿que coño escribo?, este mundo también se me hace digerible, atractivo, absorbente, adorable, agraciado, agradable, coquetón, cautivador, cebo, decorativo, deleitable, escultural, estético, gracioso, hermoso, interesante, mágico, pintoresco, simpático, vistoso; y puedo gozar de unas buenas charlas de literatura, dosis que no me canso de inyectar a mi cuerpo. Él es más conocedor de éste mundo que Lima...
Parece hora de cenar. Ceno.
Verduras.
Cuscus.
Kebab.
Té. Y prosigo mi vida, aquí a la sombra de la Koutoubia, recito mentalmente párrafos enteros de mi obra, las re-recito para re-grabar en el casete. Escribir de noche. Aprovechar el día. Deambular. Caminar sin rumbo. El mundo. Postear a la sombra de una novela.

7.11.11

Deambulando

Salgo a la calle y veo dentaduras postizas, con sus dientes perfectos... en la Gran Plaza me tomo un zumo de naranja y la recorro de norte a sur, sin intención de ir, sin ánimo de mirar, sin convicción, observando lentamente las caras, puntiagudas, redondas, de los centenares de transeúntes, viejos, jóvenes, árabes, franceses e italianos también, españoles, cargados de bolsas, vendedores de tabaco, tabaco para masticar, larguiruchos hombres que hacer repicar los dirhames en la mano... me paro en el Fnaque Berbere, ojeo cuanto veo ya que me es igual un libro que otro, la lengua, evidentemente, es un muro infranqueable, de momento, no así las fotografiás del bello paisaje, del desierto y de otras ciudades cercanas... que ya quiero visitar cuanto antes, con o sin él de guía... me vuelvo y decido coger un taxi... a las afueras de la muralla, en el extrarradio, sin camino fijo.

6.11.11

Reflexiones

Duerme, pero antes grita, en sordina, casi denteo del cerebro, unas últimas reflexiones. En el día de hoy, yo, Fyc, en la arquitectura urbana, lejos de donde me encuentro, ronqueante, recapitulo, agarro mis tristes interjecciones entre neuronas y las dispongo sobre la mesa, a modo de baraja de cartas. El mal llamado espíritu sale, se proyecta, zum, e ignora la ignorancia y rescribe todo lo que no se ha dicho en días.
El ordenador que me acompaña, caput. ¿Qué hacer? No hay mal que por mal no venga...

Escrito desde mi galaxy tab.

5.11.11

Fulgencio

Silencio, necesito toda la concentración, y en parte la de él, para poder terminar con satisfacción el primer capítulo de mi obra: Biografia autorizada de Fulgencio. A un paso de terminar bebo té a todas horas y siento que mis aquejadas manos van a explotar si sigo a este ritmo, alocado, galopante, veloz, intransigente pero disciplinado, coyuntural... Fulgencio era el asmereír de todos los habitantes de Cuba en tiempos pasados, hace cuatro días como aquél quien dice, y en Fulgencio veo a Celestino, y en Celestino hay la esencia de Fortunato... pero, vamos a ver, ¡que significa todo esto!, ¿de verdad te consideras un estafador?, ¿un violador?, ¿un dictador en toda regla? … te recuerdo que lo que vino posteriormente fue peor... ¡Calla!
En fin. Con problemas de personalidad, el, él, yo, tu, los otros y todos ellos, juntos queremos y no podemos, deseamos y otorgamos el privilegio a Fyc. Afortunadamente y. Encuentra reposo. Manso. Escritor-que-escribe, o en proyección. Hay varios... que lo aseguran. Él no parece enterarse de nada. Durante dos semanas. Consecución del blog, de este blog. Por ello notan, ¡ustedes!, un cambio de estilo que no atiende a razones. Las Hay. Soy él.

3.11.11

Parón

Hay en mi librería un libro que estoy leyendo con delectación. ¿Cuál va a ser, sino Ulises?................ perdón.............. cerra.....do..... porr enfermmmmmmmmme.....dad...

2.11.11

Historia

Me encierro dentro de la habitación. Escribo como escribirían los granes. Una botella de vino blanco me acompaña. Holguín era una ciudad pobre en su más estricta pobreza. Llena de gente sin techo donde cobijarse los días de tormenta. Echa un asco. Gente y ciudad. Recorro barrios enteros en busca de comida. Pienso. Ando sin rumbo. Tengo miedo. De volver. A casa sin nada. Con las manos vacías. Es entonces cuando enfermo. Y no salgo nunca del pozo. Mejoro: es un espejismo. En la pared hay frases que se me ocurren a medianoche, delirando de fiebre. Tiemblo. HE VISTO A UNA MOFETA. Mis amigos vienen. Y van. Se van sin mi. El cielo. El mar. Imagino la importancia para ellos. Yo escribo ideas. Así soy feliz. Me paseo por delante de la casa. Titiritando, espachurrado, remilgado, percha humana. Detesto. Los lápices desaparecen y no puedo escribir. Tengo buena memoria. Vuelven a aparecer. Escribo. No conozco otro mundo que este. Mi madre ha desaparecido. No hay quien cuide de mi, pronto moriré estoy sudando me hielo tengo alucinaciones defeco y viene otra vez con una palangana llena de agua gris y con una toalla empapada rasca mis poemas proféticas palabras ideas de niño que desaparecen y con ellas una parte de mi. Cada día más extinto.

1.11.11

Amistad

Con él descubrí Marrakech barrio a barrio, con los planos de su mente, que son los detalles de la ciudad, sus sugerencias para gustos dispares, unos sesenta lugares imprescindibles, una selección de más de cien direcciones de Riad (por si me echan, dice, y ríe...), restaurantes, cafés, bares, teatros, salas de conciertos, comercios, mercados, plazas, gentes, amigos, vecinos y todo eso desde la Gran Plaza hasta una mezquita llamada Ben Youseff... Youseff, como uno de los mozos del Riad, aquél hombre de mediana edad, escuálido y sin barba, que sale siempre de todas las puertas para complacerte con sus servicios, prepararte un té y servirlo en la terraza, hablando el francés quiere mantener una digna conversación contigo, y tu en francés, medio en inglés y español logras pronunciar palabras, el te comprende pero la charla no se prorroga... entonces aparece Zacarias, otro imberbe de algo menos de veinticinco años y continuáis dialogando con más o menos suerte.

31.10.11

Y más

Aunque de eso ha pasado medio siglo, y una transformación, Fortunato lo explica con todo lujo de detalles, y él, una vez más, lo anima a escribir esa historia. Una perorata de lamentaciones expone Fyc ante él, excusas, ríe, sonríe, guiña un ojo, ahora el otro, tartamudea, solloza pero alto y claro argumenta los pros y los contras de leer... dice, antes, mucho antes, que escribir, pues escribir le parece baladí y leer las novelas inventadas por él y otros grandes es mucho más placentero. Entonces, él, al oírme decir eso, se envalentona contra mi, me da puntapiés en el estómago, me araña, saca una ametralladora y dispara primero al cielo y después descarga contra mi con toda su furia, la introduce en mi ano y sigue disparando, y yo abro la boca y me salen los disparos que matan a todo el personal del café. Se deshace de mí y sigue consumiendo su té con menta, le recrimina a un mozo el porqué han dejado que me acostara a él, y se va para su casa a escribir la historia de mi vida que le acabo de contar. Ese sueño se repite a todas horas, no deja de martirizarme y tengo miedo que se cumpla, por eso ahora soy mucho más precavido con él, y espero su charla antes de iniciarla yo. De Holguín a La Habana viaje en avión, muerto de miedo, una vez Celestino murió. Allí el mar y su fuerza me atraparon.

30.10.11

Más de mi

Mal. Todo va mal. Llueve, llueve día tras día, y yo sufro las consecuencias de ese temporal, endiablado, llueve a cántaros y seguimos encerrados en el café, discutiendo ampliamente de literatura; el tiempo me trastorna y lo único que quiero es hablar de lo que se, o de lo que creo yo que se, pasar las horas tan rápidamente como me es posible, consumir el tiempo con mi amigo, matar los minutos tras conversas sin pretensión alguna, él y su amado Coto vedado, yo y mis extintas memorias, él y sus reinos de taifa, mis diabluras allá en Holguín florecen para mi sorpresa y es él quien escucha embobado las historias que tengo que contar, claman a voz en grito salir de mis entrañas, remueven el estómago de quien intenta olvidar la mayor parte y sorprendido las recita como poseído por alguna substancia alucinógena.
Celestino era un niño enfermizo. Celestino era un niño prometedor. Celestino soñaba. Escribía esos sueños en las paredes de su habitación, tumbado en la cama. Pero Fortunata, su madre, limpiaba la pared antes de que lo viese Jacinto, su esposo. Jacinto no sabía leer, pero no soportaba que su hijo pequeño, a quien menospresiava por estar siempre enfermo, garabateara la pared de tal manera. Así que Celestino volvía una y otra vez a escribir sus sueños en el mismo rectángulo de pared. Ese era Celestino y esa era su familia.

27.10.11

Fragmento

Muy buenos días señor escritor, tengo aquí su libro... y hay tal dedicatoria... que me gustaría esclarecer... si lo recuerda... para quien... entonces era el año 67... una segunda edición... ¿caramba, y donde lo has encontrado?... bueno, en una librería vallisoletana... ¿y solo cinco euros?... ¡solo cinco euros!... uf, no entiendo el inglés... ¿pero si la escribió usted?... ya... ¿y no lo entiende?... no, de eso hace ya mucho...
Aparte de jugar al despiste conmigo los diez primeros minutos, luego nos reímos y nos hicimos, como suele llamarse, muy buenos amigos. Al principio él desconfiaba de mi, no había visto jamás un gato parlante y buen lector, pero con mi verborrea acabé por convencerlo, yo soy un tipo genial, le dije, además le leo a usted, cosa que no hacen muchos, la verdad sea dicha. Tengo historia, muchísima, y siempre he pensado que si le explico mi historia podría escribir un libro, bajo título Biografía autorizada, ¿qué le parece?, con titulares a lo grande... no, eso sobra... sin puntos ni comas ni párrafos... no, eso también sobra... pues con puntos pero sin párrafos, a modo de monólogo... no, no me gusta la idea, además, yo ya estoy viejo para escribir, gracias por la oferta pero he de rechazarla, muchos son los males que me achacan... yo veo que a ti si te interesa escribir eso... no se, no procede, es impúdico, demagogia pura...